
Quizás con esta publicación me ganaré más de una madriada y por consiguiente unos cuantos Unfollows pero bueno que hijuemadres, arriesgare mi vida y mi prestigio (¿Cuál?) por el simple hecho de defender la libertad de opinión.
Durante la nuestra infancia oímos un sinfín de historias narradas por nuestro padres, las cuales hacían que nos transportáramos a un mundo mágico donde podíamos encontrar desde sexis princesas que esperan en una lejana torre a su príncipe para poder algún día perder su tan cuidada virginidad, hasta enanos pervertidos sexuales que andan en búsqueda de muchachitas desprevenidas e ingenuas para secuestrarlas y ponerlas de Coimas en sus pequeñas casitas.
Así como los casos anteriores podemos quedarnos un buen rato contando las historias que pasan en aquel maravilloso mundo mágico, pero como todo en la vida no es color rosa y como todo en exceso es malo (hasta el sexo, aceptémoslo) el hecho de que nos contaran tantos cuentos chimbos en nuestra niñez atrofio bastante nuestro tiernos e indefensos cerebros para volvernos así los degenerados perdedores que somos hoy en día.
Hay que ser realista y decir la verdad, lo cierto es que las mujeres fueron las más afectadas por aquellos cuentos y es muy entendible, ya que si nos ponemos a pensar ellas no son Ingenuas, complicadas, rebeldes por que el mundo las haya hecho así o porque nadie las haya tratado con amor (Como dice aquella canción tan triste) ellas son así por que desde pequeñas les están metiendo en esas cabecitas falsas esperanzas sobre el mundo y sobre la forma en cómo deben actuar ante él.
Pero pues tampoco seamos tan duros con las mujeres que tanto placer, amor, cariño y quehaceres en el hogar nos brindan día a día porque Irónicamente gracias a esos mismos cuentos que las jodieron nosotros podemos disfrutar bastante de muchas oportunidades que nos brindan gracias sus anhelos de conseguir su final feliz.
A pesar de que son muchas las razones por las cuales, los cuentos de hadas se volvieron tan frustrantes para ellas, quiero nombrar solo algunos de los casos clínicos más reconocidos y poco curables hasta el día de hoy:

• Debemos comenzar con la dulce y pequeña Caperuza. No, definitivamente con este caso queda más que comprobado que las malas mañas empiezan en casa, como es posible que una madre de familia mande a su niña al monte así no mas, solita y lo único que le diga es que no se entretenga, la verdad yo creería dos cosas, primero obviamente caperuza y su madre no viven Colombia, porque con tanta guerrilla y conflictos con Venezuela nadie se mete a absolutamente a nada en el monte, segundo la va la madre de caperuza debe ser de estas viejas que se las pasan todo el día pegadas a la tvguide y comprando cuanta guevonada sale en Tele ventas, de otro modo ella misma habría ido a hacer el mandado. Moraleja debemos tener la parejita de hijos para que cada vez que nuestra caperuza se le dé por salir a cualquier lado achantarle al hermanito y así evitar que se la coma cualquier lobo de vereda.
Durante la nuestra infancia oímos un sinfín de historias narradas por nuestro padres, las cuales hacían que nos transportáramos a un mundo mágico donde podíamos encontrar desde sexis princesas que esperan en una lejana torre a su príncipe para poder algún día perder su tan cuidada virginidad, hasta enanos pervertidos sexuales que andan en búsqueda de muchachitas desprevenidas e ingenuas para secuestrarlas y ponerlas de Coimas en sus pequeñas casitas.
Así como los casos anteriores podemos quedarnos un buen rato contando las historias que pasan en aquel maravilloso mundo mágico, pero como todo en la vida no es color rosa y como todo en exceso es malo (hasta el sexo, aceptémoslo) el hecho de que nos contaran tantos cuentos chimbos en nuestra niñez atrofio bastante nuestro tiernos e indefensos cerebros para volvernos así los degenerados perdedores que somos hoy en día.
Hay que ser realista y decir la verdad, lo cierto es que las mujeres fueron las más afectadas por aquellos cuentos y es muy entendible, ya que si nos ponemos a pensar ellas no son Ingenuas, complicadas, rebeldes por que el mundo las haya hecho así o porque nadie las haya tratado con amor (Como dice aquella canción tan triste) ellas son así por que desde pequeñas les están metiendo en esas cabecitas falsas esperanzas sobre el mundo y sobre la forma en cómo deben actuar ante él.
Pero pues tampoco seamos tan duros con las mujeres que tanto placer, amor, cariño y quehaceres en el hogar nos brindan día a día porque Irónicamente gracias a esos mismos cuentos que las jodieron nosotros podemos disfrutar bastante de muchas oportunidades que nos brindan gracias sus anhelos de conseguir su final feliz.
A pesar de que son muchas las razones por las cuales, los cuentos de hadas se volvieron tan frustrantes para ellas, quiero nombrar solo algunos de los casos clínicos más reconocidos y poco curables hasta el día de hoy:

• Debemos comenzar con la dulce y pequeña Caperuza. No, definitivamente con este caso queda más que comprobado que las malas mañas empiezan en casa, como es posible que una madre de familia mande a su niña al monte así no mas, solita y lo único que le diga es que no se entretenga, la verdad yo creería dos cosas, primero obviamente caperuza y su madre no viven Colombia, porque con tanta guerrilla y conflictos con Venezuela nadie se mete a absolutamente a nada en el monte, segundo la va la madre de caperuza debe ser de estas viejas que se las pasan todo el día pegadas a la tvguide y comprando cuanta guevonada sale en Tele ventas, de otro modo ella misma habría ido a hacer el mandado. Moraleja debemos tener la parejita de hijos para que cada vez que nuestra caperuza se le dé por salir a cualquier lado achantarle al hermanito y así evitar que se la coma cualquier lobo de vereda.
• La coima de cenicienta es uno de los mayores logros de superación personal del que hay evidencia (apartando a Hellen keller claro está) la vieja a pesar de sus hermanas tan brinconas que se la pasaban de rumba en rumba con cuanto conde pervertido había, era una niña de su casa que desde muy pequeña aprendió el bello arte de los quehaceres femeninos y tal era su empeño en las labores que hasta loca se volvió y resulto hablando con los animales, hasta que un día así por arte de magia de saco la Loto y conoció al príncipe que no era más que un reprimido sexual que no había sido capaz de comerse a ninguna de las tantas que se lo habían puesto en bandeja de plata, ahí si se armó la gorda ya que se juntaron el par de solapados, eso hicieron y desasieron en ese castillo y pues como todos sabemos Cenicienta logro metérsele por los ojos al príncipe y amarrarlo. Moraleja: Nuevamente el mismo tema las viejas son supremamente abejas saben cómo es que es la movida y que tienen que hacer para nunca en la vida poner la mano sobre una escoba y vivir la vida de reinas que tanto buscan.
Tratemos rápidamente otros casos como el de la Bella que se caso con la bestia porque sabía que ella seria la heredera de esa súper mansión, Blanca nieves que como toda buena mujer su ego le pudo más y se murió de envidia porque su madre era más bonita y por eso decidió irse a vivir con puros tipos para que adoraran o la pobre Rapunsel que esa era la greñuda fea del barrio que tuvieron que esconderla para que no asustara mas a la gente hasta que encontró el ciego lo envolvió y pues lo cazó.
Todo lo anterior no es más que un buen consejo para que las mujeres recapaciten y dejen de quejarse por qué no encuentran a su “Príncipe Azul” ustedes conocieron ya bastantes cuentos con buenos finales, entonces aprendan cómo hacer las vainas. A ver mis niñas entiendan, el príncipe puede ser cualquiera desde que las saque a vivir bien, tenga su full mansión, mínimo tres cuentas en las islas canarias y que sea accionista de cualquier multinacional, quieren más príncipe azul? (Imposible verdad)entonces pongan a trabajar duro fuerte y parejo al que tienen al lado para que las ponga de a vivir como todas unas reinas y como ya saben, cada conde con su condesa, cada duque con su duquesa y cada princesa con su respectivo sapo disfrazado de príncipe.

Muchas gracias. @Leofunny
La coima de cenicienta es uno de los mayores logros de superación personal del que hay evidencia (apartando a Hellen keller claro está)... hahahahahahahaha Me acabo de reír estrepitosamente hahahaha
ResponderEliminarCreo que es un poco generalizado el post. Personalmente nunca me creí los cuentos, es más no recuerdo haberme disfrazado nunca de alguna de esas princesas de cuentos. Si lo veo como algo superficial, da risa y es inaportante, es más ahí si podrías quedar mal por el tema de ridiculizar a la mujer. Pero si lo veo como algo más ¿profundo?, Suena a complejo de ver cómo algunas mujeres siguen pensando eso y anhelando ese tipo de cosas que probablemente vos no podas darles. Depende mucho desde donde se mire.
ResponderEliminarMe da pereza leer blogs de otra gente; sólo me gusta el mío, pero este post y este blog me gustó; hechele ojo a uno que otro error de ORTO. Suerte man.
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